Sientes un vacío enorme dentro de ti.
No te permite disfrutar de la vida como desearías.
Es una compañía indeseable durante el día, y parecería que por las noches, su presencia se agiganta e interfiere con tu sueño y con el descanso que tanto necesitas.
¿Por qué?
Es probable que sepas la razón por la que sientes ese vacío: se produjo un cambio en la realidad que te rodea, hay alguien (o algo) que ya no está y percibes su falta. Esto es bien lógico, conforme a lo que te está tocando transitar ahora, negar lo que sucede trae descontento y nos juega en contra; sin embargo, ver la realidad de frente nos hace más fuertes y nos da la posibilidad de tomar medidas para volver a restaurar nuestro equilibrio interior.
Piensa si hay un motivo real para que te sientas así. Si tu pareja trabaja mucho, tiene actividades en las que no te incluye o tus hijos crecieron y no te necesitan como antes, tal vez en vez de “vacío” podríamos estar hablando de “falta de intereses o de inquietudes personales”.
Si no sabes qué produce tu vacío y es una sensación que te sigue desde hace años, ya sea gran parte del tiempo o activándose ante determinadas circunstancias, cuando estés solo, en un lugar tranquilo, tómate unos minutos para intentar dilucidar qué provoco esta sensación que vienes arrastrando. Cuándo fue la primera vez que apareció. En qué momentos o situaciones se hace presente. Si hay alguien o algún pensamiento en especial que lo acercan o lo alejan. Busca hacia atrás todo lo que precises para ver qué lo originó. Si no llegas a ninguna respuesta, igualmente puedes dar pasos positivos para erradicarlo de tu entorno.
¿Qué hacer?
Si nos enfrentamos a ese vacío (con la compañía que precisemos para hacerlo), lograremos ir dejándolo atrás, a su debido tiempo, reacomodar nuestro entorno para seguir adelante sin eso que tuvimos y ya no está. Has salido airoso de muchas circunstancias anteriormente y esta no será la excepción.
Acepta lo que sucedió y deja las culpas atrás: lo que tienes es tu verdad actual. Qué te trajo a este momento es algo para razonar y entender más adelante, en frío, cuando haya pasado el dolor o el sentimiento que este vacío te esté produciendo. Ahora, la aceptación es el primer paso para salir adelante.
En muchas ocasiones, un vacío es más que útil para lograr lo que deseamos: si no tienes pareja, te sientes completo y consideras que no te hace falta nada para ser feliz, pues entonces, difícilmente tengas lugar para que aparezca una persona que realmente sea tu compañero (o compañera).
En resumen: todos tenemos áreas en las que se ha producido un vacío, lo importante es lo que hacemos para aprender, comprenderlo, subsanarlo de ser posible y reacomodarnos para manejarnos conforme a lo nuevo que se nos presenta… hasta que lleguen nuevas alegrías a nuestra vida.
Lectura relacionada: Sentimiento de soledad