19

Ago

Manos atadas – Parte I

Artículo publicado por Merlina Meiler

¿Te sientes con las manos atadas?

¿Consideras que personas o circunstancias externas te han obligado a tomar decisiones que no querías?

Ya te ha sucedido con anterioridad, pero ahora has tomado conciencia y te pesa. No te permiten avanzar o reaccionar como querrías y, además, te sientes limitado en tus movimientos.

Una buena manera de dar el primer paso es pensar cuánto tienes que ver tú con esas resoluciones.

No se trata de echar o de sacar culpas, sino de que puedas darte cuenta qué de tu parte ha contribuido para llegar a este punto, a fines de actuar de la mejor manera posible de ahora en adelante y, así, torcer lo que venía sucediendo (¡claro que se puede, adoptando las medidas correctas!).

Casi siempre generamos nuestro entorno y solemos no darnos cuenta de qué determinaciones o acciones no son apropiadas y nos desvían de lo que queremos obtener.

PREGUNTAS

Pues bien, la situación actual es que te ves con las manos atadas.

. Entonces, ¿en qué medida has sido partícipe?

. ¿Has dejado que estas personas avancen sobre ti?

. ¿Has preferido callarte, no hacer nada y ceder tu espacio antes que generar un diálogo o incluso un cruce de palabras que los habría puesto en su lugar (y que te hubiese permitido defender el tuyo)?

. ¿Has dilatado la toma de decisiones hasta que se produjo lo inevitable o lo que temías y te quedó una sola salida?

. ¿Elegiste no hacer nada y ver qué pasaba, a pesar de que la situación se iba transformando y tomaba ribetes que complicaban el asunto?

. ¿Seguiste consejos de otros, aunque internamente algo te decía que no era el proceder más adecuado, en desmedro de tu intuición y de tu buen juicio?

Considerar qué te hizo llegar a este punto te ayudará, no solo a entender cómo se podría desatar la situación, sino también a evitar que algo similar vuelva a ocurrir.

Te dejo un tiempito para que lo pienses. Si eliges cambiar esto de plano, en la próxima nota publicaré un ejercicio muy efectivo para empezar a modificar el panorama.

Lectura relacionada: Telaraña





  Deja tu comentario


10 comentarios en “Manos atadas – Parte I”

  1. Evangelina
    agosto 20th, 2014 a las 9:17

    gracias por escribir

  2. Alfredo
    agosto 20th, 2014 a las 11:23

    Me viene muy bien ahorita esto, de hecho todo lo que nos compartes en tus blogs, soy creyente y creo que el padre se manifiesta en cosas como estas, recibe un afectuoso saludo!!

  3. Luis
    agosto 20th, 2014 a las 12:37

    A todos nos pasa en algún momento! Espero la segunda parte!

  4. Carmen
    agosto 20th, 2014 a las 23:44

    yo creo que uno es responsable de sus actos y tiene que asumir la responsabilidad o al menos tomar consciencia de ella

  5. Carmen
    agosto 20th, 2014 a las 23:45

    esperamos la proxima entrega con ejercicios para mejorar esto .gracias Merlina hso tu blog con tus notas

  6. Lily
    agosto 21st, 2014 a las 8:41

    Hola Merlina:
    Espero muy expectante la continuación…
    Un abrazo y mil gracias!

  7. Flor
    agosto 22nd, 2014 a las 11:39

    Gracias Merlina por los envíos
    Dios te bendiga y te regale mucha salud
    Un abrazo a la distancia
    Flor de María ( Desde Huaral -Lima -Perú )

  8. excelente
    agosto 22nd, 2014 a las 14:19

    excelente espero la proxima

  9. excelente
    agosto 22nd, 2014 a las 14:20

    lo necesitamos

Ingresa tu comentario: