La semana pasada, en una entrevista radial para LU5 de Neuquén (Argentina), me preguntaron por qué la gente tiene tanto miedo al cambio y cómo hacer para revertir esta sensación.
Los hechos que suceden en nuestra vida tienen el valor y el significado que les damos.
La misma situación, para una persona puede ser algo molesto y para otra, una bendición. Por ejemplo, la oferta de un trabajo nuevo: para algunos, es la obligación de enfrentarse al que tienen, analizarlo y ponerse a pensar si realmente quieren cambiar de empleo, además de tener que tomar una decisión; para otros, es el “milagro” que estuvieron anhelando durante mucho tiempo.
¿Entonces, qué sucede con los cambios?
Primero, tengamos en cuenta que son inevitables. Desde el momento en que cada doce meses, hay una fecha en especial en la que cumplimos un año más y no hay nada que podamos hacer respecto de esto. Tal como comenté antes, para muchos esto es una oportunidad de celebración y de alegría; para otros, una fecha que mejor pasar lo más rápidamente posible.
Todo se va modificando alrededor de nosotros y lo mismo nos sucede, por dentro y por fuera. Tenerle miedo a esto es lo mismo que levantarse cada mañana y temer que algo negativo se produzca, que se nos caiga una maceta en al cabeza o que nos caiga mal la comida (por dar algunos ejemplos cotidianos).
De ti depende la actitud que vayas a adoptar, a partir de hoy y de este momento, con miras a lo que vendrá. Ya que en muchos casos, los acontecimientos se sucederán sin que puedas hacer mucho al respecto. ¿Quieres vivir con miedo o con una luz en tu futuro que te indica que, pase lo que pase, saldrás airoso porque cuentas contigo mismo y con mucha gente que te rodea y te quiere incondicionalmente? (Además de tu creencia religiosa).
Yo, opto por vivir con esperanza.
Sé que hay gente buena dondequiera y que nadie me infligirá un dolor que no pueda soportar.
Sé que me sucederán muchas cosas buenas y otras que me pondrán a prueba, ¡bienvenidas ambas!
Sé que no siempre estaré rodeada de la misma gente, así que la disfruto a pleno cada vez que puedo, de niños y de grandes a la par
Sé que el día de hoy es irrepetible y por eso, en vez de adelantarme a que finalizará y ya no volverá, pienso en lo mucho que lo quiero “exprimir” para obtener el máximo jugo de él
¡Enfrentarnos al os cambios con esperanza permite que veamos la vida de un modo muy alentador!
A ti, ¿qué sensación te producen los cambios?
Lectura relacionada: Miedo al cambio
