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Feb

La soledad o el miedo a hallar lo que se busca

Artículo publicado por Merlina Meiler

Hay gente que padece el estar sin pareja.

No sabe qué hacer con su vida en ciertos momentos y esto se profundiza los fines de semana y en eventos sociales.

Pero en realidad, ¿tendrán miedo a hallar lo que tanto desean?

Hace poco tiempo salió publicada esta nota en el diario La Nación, escrita por Miguel Espeche, que versa sobre el tema.

…….
Muchos son los solos y las solas en la ciudad. Muchos de ellos desean, o dicen desear, una pareja estable, alguien a quien querer y por quien ser queridos. En diferentes sintonías y códigos van por la vida en busca de una pareja que no siempre llega en tiempo y forma, por más que los ensayos sean muchos y variados. Es verdad que hay quienes prefieren buscar pareja a encontrarla. Buscan y buscan, pero nunca encuentran. Es que de encontrar a alguien que pudiera dar con el perfil de «pareja» quizá les vendría un gran susto, el susto del que encontró lo que buscaba y ahora teme perderlo.

Suponen que es menor el dolor de no encontrar lo que se anhela a encontrarlo y que la cuestión no funcione. Por experiencias pasadas en las que vivieron penas, desencuentros y abandonos, o por lo que se dice por ahí de lo que pasa con las parejas, encuentran temible al amor y sus circunstancias, por más que sueñen con él a diario.

Antes de que haya quejas, digamos que sí: existen los que no tienen pareja y no sólo no se quejan, sino que hacen militancia de su condición de solitarios. De ellos sólo podemos decir que existen y que negarían mil veces anhelar el amor de pareja, dada su disfrutada condición de lobos esteparios. No es por no poder, sino por no querer, dirán seguramente con razón, que no hay otro compartiendo su vida, y repetirán una y otra vez que «el buey solo bien se lame«.

En los fines de semana, sin embargo, la noche de la ciudad se puebla de la ambivalencia del «quiero, pero no«, la danza de los que se buscan, se miran, hasta se tocan, pero no siempre se encuentran, quizá porque no quieren de verdad el encuentro cercano, o, tal vez, aunque lo desean, una barrera invisible y a veces incomprensible se ubica frente a ellos, impidiendo esa intimidad tan temida: la emocional, esa que duele, y mucho, cuando es herida.

Es verdad, la intimidad que más temor genera es la emocional, mucho más que, por ejemplo, la física. Los cuerpos, por aquello de la modernidad, se pueden encontrar más asiduamente que en épocas muy anteriores a las nuestras, y de hecho ya a veces ese tipo de encuentro es tomado deportivamente. Pero las almas, digámoslo así sin temor a ser cursis, andan por ahí, solas, parapetadas por miedos disfrazados de otras cosas.

Modernosos o tangueros, cancheros o nerds, jovencitos o ya grandes y con varias historias encima, la fauna ciudadana, sobre todo al caer la noche, disfraza anhelos atávicos de intimidad para lanzarse al encuentro de lo que sea que mantenga viva la ilusión.

De día, sin embargo, los consultorios de psicólogos y afines se pueblan de soledades, sean éstas dolidas o no. En la mañana una treintañera se duele frente al psicoterapeuta por tanto desencuentro en su vida amorosa. Al atardecer, en el mismo sillón del mismo consultorio, un hombre, quizás una potencial pareja de la dama antes mencionada, se lamenta, en sus masculinos códigos, de lo mismo: de la dificultad de encontrar alguien que no sólo se acerque superficialmente, alguien que permita esa plenitud anhelada y, a la vez, temida.

Y así andan todos, libres de las dificultades del amor, ajenos al riesgo de perder, gozando quizás el torbellino del cortejo que llega «hasta allí» en lo que a afectos refiere- y está bien, sólo que a la larga la gente se cansa de la cuestión y, se sabe, lo lindo de emprender un viaje es tener un lugar al cual volver.

De lo social a la intimidad, de la intimidad a lo social. Es bueno salir y navegar diferentes aguas para conocerlas y, a través de ese conocimiento, conocerse a uno mismo. Pero sepamos que, tarde o temprano, la intimidad es el cobijo por todos (o casi todos) anhelado. Por eso, mejor perderle el miedo y aprender a cuidarse sin que ello implique parapetarse en la histeria o el corazón blindado. Es bueno saber que la soledad es una opción, no un destino marcado por el miedo a la pena y al desengaño, disfrazado de libertad.

Lectura relacionada: Miedo a la soledad





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12 comentarios en “La soledad o el miedo a hallar lo que se busca”

  1. josefina
    febrero 11th, 2013 a las 18:13

    Y si a veces lograr lo q queremos da un pocode miedo q no sea tal como lo esperamos

  2. Ileana
    febrero 12th, 2013 a las 8:11

    Muy bueno el artículo. Gracias.

  3. Norberto
    febrero 12th, 2013 a las 8:49

    gracias merlina , por enviarme siempre tu blog de notas…… sabes me relajo un montón leyendo, espero siempre me sigan llegando

  4. Pepi
    febrero 12th, 2013 a las 10:06

    Cuánta verdad!

  5. lucaspro
    febrero 12th, 2013 a las 11:06

    Y es peor cuando ni siquiera se tiene un duro como para al menos comprarse un trago en un boliche,no hay que buscar, uno se tiene que arreglar bien y estar bien con uno mismo, luego las parejas llegan de a varias juntas, lo importante es dissfrutar el estar sin compromisos.

  6. Helena
    febrero 12th, 2013 a las 12:19

    hola merlina nuevamente: perdon por escribirte tan seguido, seré medio pesada, se debe a q me identifico bastante con tus ultimas publicaciones. Esta vez te pregunto ¿existimos los eternos solteros, que estamos tranquilos sin amor y sobrevivimos igual??.

  7. Reina
    febrero 12th, 2013 a las 16:07

    Encontrar un hombre que te quiera ahora??con la facilidad que hay x favor..MORIMOS SOLAS!! yo por lo menos…

  8. Chamánica
    febrero 12th, 2013 a las 21:40

    Helena y Reina, ustedes son mis ídolas de hoy. Yo también me catalogo como eterna soltera que morirá sola.

  9. Armando_
    febrero 12th, 2013 a las 22:08

    Yo me encuentro en la situación el artículo, en la eterna búsqueda y me pregunto también que es lo que hago mal y por que nunca encuentro.

    A pesar de llevar años ene esta situación, no he llegado a catalogarme como eterno soltero que ya se le fue el tren o algo así.

    Supongo que algún dia…

  10. ARIADNA
    febrero 13th, 2013 a las 9:19

    HOLA, COMO SIEMPRE ME SIRVEN MUCHO ESTOS FRAGMENTOS, JUSTAMENTE AHORA ESTOY PASANDO POR UNA SITUACION CON REFERENCIA AL TEMA. CREI QUE HABIA ENCONTRADO A ALGUIEN MUY INTERESANTE Y PUF DE LA NADA DESAPARECIO SIN DECIR NADAMAS. TODO COMENZO PORQUE YO NO QUERIA INTIMIDAD CON ESTA PERSONA NO PORQUE NO QUISIERA SIMPLEMENTE QUERIA CONOCERLO Y DESPUES SI SE DABAN LAS COSAS, AL MENCIONARLO DUDO Y LLEGAMOS A UN ACUERDO DE QUE NO ME PRESIONARIA Y SEGUIRIAMOS CONOCIENDOS, PERO DESAPARECIO SIN DEJAR RASTRO.ALGUNAS VECES EN QUE HE REFLEXIONADO AL RESPECTO YO CREO QUE EL APEGO NO ES BUENO PERO SI ME HA DOLIDO UN POCO NO ESPERABA ESTO, SUPONGO QUE ES NORMAL.
    PERO BUENO YA LLEGARA, TENGO FE.

  11. Lucas
    febrero 13th, 2013 a las 10:00

    Buscar o encontrar pareja, son dos cosas muy distintas. Lo primero, es pretencioso o sea si no cumple con X pautas no se la considera pareja, y lo segundo es ser abierto y aceptar al otro como es sin pretensiones.

  12. Rox
    noviembre 16th, 2013 a las 19:54

    Hace tiempo que estoy sola. Me doy cuenta de que antes estaba un la búsqueda constante y pensaba que no iba a encontrar el armor. Me Dana mucha rabia, la verdad se que sufrí much. Después de mi ultima ruptura mass o memos important, comencé un viaje de autoconocimiento y la verdad es que he descubierto muchas cosas. He pasado por varias fases durante el proceso. A pesar de que cuando comencé con todo esto no quería ver a in hombre ni un pintura, cuando me dijeron que era recommendable que estuviera sola in año, me dolio muchísimo. Lo del miedo a la intimidad es cierto. La principio me dejó fascinada cuando me di cuenta. Desde hace un año más o menos he descubierto la soledad y con ella la paz y me he dado cuenta de que soy realmente feliz estando sola. Tanto que ahora no quiero buscar pareja, me apetece seguir un paz. Es una sensación indescriptible, nunca antes me había sentido así. Aunque a la gente de mi alrededor le parece anti natural, no pueden intended que me sienta plena sin una pareja, sin aventuras y sin sexo. Ya que a mi edad se espera que tenga o busque la realización en la pareja.

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