17

may

Segregar

Artículo publicado por Merlina Meiler

segregar

El otro día me encontré en una situación impensada: alguien que conozco hace muchísimos años me había bloqueado en Facebook porque me escuchó hacer un comentario que le pareció molesto: parece que se contraponía a sus convicciones políticas.

Quiero destacar que no milito en política ni tengo opiniones extremas, sino las de cualquier vecino que ansía que a su ciudad y a su país les vaya bien. Hice una mención bastante inocente y esperanzadora de mi visión con respecto al futuro, y esta persona (llamémoslo “Juan”), aunque yo no hablaba directamente con él sino expresaba libremente mi punto de vista, intervino y entabló una discusión bastante acalorada–en realidad, con él mismo, ya que nadie más participó de sus dichos. En un principio respondí con altura, pero después preferí que siguiera hablando solo ya que su discurso comenzó a salirse de control y a tomar un cariz que me hizo sentir incómoda.

Un par de días después y a causa de una foto en la que salió etiquetado, ¡me di cuenta de que me había bloqueado en Facebook!

No entiendo la segregación.

Considero que dejar de lado a alguien por sus ideas políticas equivale a hacerlo por motivo de su religión, color de piel, peso, género, tamaño, discapacidad o cualquier otra razón.

Particularmente, me gusta ver parejas o amistades “desparejas”, en las que hay diferencias notables o incluso se podría decir, objetivamente, que uno de los dos es más “inteligente, guapo, adinerado, …” que el otro, pero lo que prima en esas relaciones es el amor, el cariño, el compañerismo, en una palabra, todo lo que realmente interesa y tiene valor.

No me interesan las diferencias objetivas que yo pueda tener con otro ser, ¡siempre van a existir, y eso enriquece las relaciones! Sí su esencia, que sea confiable y buena persona.

Estoy en contra de todo tipo de segregación: se puede pensar distinto y mantener una amistad y el respeto.

Se puede ser distinto y tratarse con cortesía, dándole lugar al pensamiento del otro porque es tan valioso como el propio.

Cuantas más manos tendamos hacia los demás, mayores serán los puentes de cordialidad interpersonal que se crearán–en beneficio de todos.

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3 comentarios en “Segregar”

  1. María
    mayo 18th, 2017 a las 12:04

    Amiga… espero que este bien… un tema interesante, yo estoy en Instagram y deje de visitar hace más de tres años tal vez mi página por una situación más íntima con mi familia porque curiosamente yo pienso diferente a muchos de ellos y se me hizo difícil tener que ofenderlos con mi forma de pensar preferí alejarme de ellos con respeto. Pero hay muchos que me han seguido por Instagram ya que ahora me entienden. En su caso no se tiene que preocupar pues usted demuestra sabiduría y ellos ignorancia. La aprecio muchísimo y siga adelante con su filosofía de vida que me parece espectacular… ABRAZOTES

  2. Milton
    mayo 18th, 2017 a las 12:15

    Hola Merlina.
    Buenos días como estas espero muy bien como siempre, estoy totalmente de acuerdo contigo, pero hay gente que es muy metiche o poco tolerante, pero como dices al final tu decides ¿o no?.
    Saludos, Abrazos y besos.

  3. Tati
    mayo 18th, 2017 a las 12:18

    La segregación esta siendo tal que incluso se legitima prisión por pensar distinto (caso Milagro Sala).
    Es lamentable la evidencia de falta de empatia y cordialidad entre amistades. Ojala puedan percatarse que hay que sanear relaciones y centrarse en que estas relaciones son células que impactan en la sociedad a nivel macro.
    Me ha pasado mucho la “sanción social” por pensar de una manera distinta, lo bueno es que tengo la conviccion de que tengo ese derecho, de lo contrario expandiría el efecto que traen estas relaciones con la tendencia a golpear y segregar se. Saludos!!

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