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nov

Historias de éxito: Inclusión

Artículo publicado por Merlina Meiler

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La guatemalteca Isabella Springmuhl es la primera diseñadora con síndrome de Down que presentó su trabajo en Londres Fashion Week. Desde entonces, su marca se expande por el mundo.

Esta es una nota firmada por Cynthia Ejelman para La Nación.

Isabella Springmuhl es guatemalteca, tiene 19 años, es admiradora de Coco Chanel y representó a su país en la última edición del International Fashion Showcase de Londres. Allí, mostró algunas de las creaciones que concibió inspirada en sus raíces y pasó a la historia como la primera diseñadora de moda con síndrome de Down que participó en el evento: “Cuando me invitaron a hacerlo tuve miedo y dudas, pero la experiencia fue divina. Me recibieron con los brazos abiertos y me sentí muy bien, orgullosa de mí”, reconoce.

Este año, Isabella lanzó su primera colección, a la cual bautizó Amo a Guatemala. “Me gustan los bordados, los encajes y todo el colorido de los trajes típicos. Pienso en eso cuando diseño”, cuenta. Sus prendas están hechas principalmente con materiales tejidos a mano, suma piedras y sigue bordados que resultan estampas florales y geométricos.

Después de la experiencia de presentarse en Londres, Isabella viajó a Roma, invitada por la embajada de su país para mostrar sus diseños en la pasarela de la Galería Angélica.

Pero su gira internacional no terminó en Europa, siguió por América latina cuando participó del desfile de moda incluyente, que formó parte de la feria textil Exintex en Puebla, México.

Y su rally fashion sigue trascendiendo fronteras, y continentes. En Estados Unidos, en breve, expondrá sus prendas en el Frost Art Museum at Florida International University, de Miami, donde actualmente se ofrece una exhibición del diseñador Narciso Rodríguez.

De generación en generación

El amor por el diseño está en la familia de Isabella. Su abuela materna, Blanqui, trabajó durante más de tres décadas en su atelier, Xjabelle, hasta que decidió cerrarlo al perder a una de sus hijas en un accidente. Varios años después, una de las tías de Isabella y su hija decidieron reabrir para continuar con el legado familiar y la invitaron a Isabella para que diseñara una línea de carteras. “Mi interés por la moda creció muchísimo cuando empecé a trabajar con mi tía Maruja y mi prima, María Andrea. Se me ocurrió hacer accesorios con pompones, flecos y botones que tuvieron mucho éxito”, comentó. A esto empezó a sumar otro tipo de prendas como cuellos y ponchos y creció tanto que decidió independizarse y crear su propia marca, Down to Xjabelle.

Con el apoyo de sus padres, Isabella recibió estimulación temprana y equinoterapia desde muy chica. Además, hoy toma clases de ballet y tenis como cualquier chica de su edad.

Desde los dos años fue a una escuela común y en 2015 se recibió de Bachiller en Ciencias y Letras. Quiso seguir estudiando en la universidad, pero fue rechazada por su condición.

A pesar de todo, ese golpe no la detuvo y siguió luchando. “Yo quería ser como mis amigos e intentar ir a la universidad, apliqué a dos, pero no me aceptaron y eso fue devastador para mí. Pero seguí adelante y fui a una academia de corte y confección, ahí aprendí a coser a máquina, a cortar patrones y empecé a trabajar con mis diseños”, comentó. Sin dudas, Isabella sabe lo que quiere y va por más: “Mi sueño es ser conocida en todo el mundo por mis colecciones, quiero seguir haciendo desfiles y llegar a tener mi propia boutique”.

Pero no se olvida de que todo llega con esfuerzo y dedicación, por eso se ocupa de hacer transmitir su mensaje y experiencia a todo aquel que se cruce en su camino: “Me gustaría decirles a los chicos y chicas con o sin síndrome de Down, a todos, que no se rindan, que no digan que no pueden si algo les sale mal. Aunque cueste el doble, los sueños se pueden cumplir”.





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