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jun

Todo perfecto

Artículo publicado por Merlina Meiler

todo perfecto

No hace falta que hagas todo perfecto.

De hecho, es imposible.

A veces nos acobardamos y no tomamos medidas ni realizamos acciones que podrían tener un desenlace satisfactorio por miedo a que no nos salga todo perfecto.

ALGUNOS MOTIVOS

En realidad la razón subyacente no es tan importante como lo que ella genera, pero bucear en qué provoca esta inacción puede resultar útil para neutralizarlo y animarnos a dar un paso hacia adelante.

Muchos de nosotros tenemos la fantasía de que todo lo que hacemos debería ser inmaculado, para así jactarnos de nuestras cualidades y dar el ejemplo de cómo hay que hacer las cosas. (Esto puede incluir, por qué no, hacer alarde de cierto grado de superioridad con respecto a quienes nos rodean). SI el grado de autoestima es el adecuado, esta no debería ser una actitud a adoptar, ya que no somos ni mejores que peores que los demás – simplemente, distintos, con cualidades y defectos como todos.

El hecho de quedarnos con los brazos cruzados por el temor a “fracasar” nunca es un buen compañero, ya que evita que obtengamos logros y avancemos.

Por otro lado, es común que quienes tienen padres exigentes se preocupen en demasía por cumplir con sus expectativas. Aunque sean grandes y ya no vivan con ellos, les quedó un “chip” interno que puede frenar la toma de decisiones por miedo a que el resultado no sea el deseado y no lograr obtener la aprobación de ellos.

También puede dar temor el “qué dirán los demás” ante una equivocación de nuestra parte en algo que algunos podrían considerar sencillo o habitual.

Tal vez sea por inseguridades, por presiones internas o externas o por otro motivo, pero lo peor es no hacer nada.

Anímate.

Todo tiene un riesgo, inclusive el quedarse inmóvil.

Quizá al accionar el resultado no sea el esperado al 100 %, pero siempre vale la pena intentarlo.

Lectura relacionada: La autoestima





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1 comentario en “Todo perfecto”

  1. Luis
    agosto 8th, 2016 a las 14:45

    Gracias nuevamente Merlina.
    Soy un asiduo lector de tus artículos que me llegan al correo electrónico.
    Hoy, me hizo bien leer este tema.

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