28

oct

Soledad en compañía

Artículo publicado por Merlina Meiler

Te sientes en soledad aunque tienes a tu alrededor gente en la que confiar.

Esto puede deberse a varias razones, entre ellas:

Baja autoestima: si tú no te quieres o no te respetas lo suficiente, tal vez no valores en su justa medida a quienes están junto a ti; por más que ellos traten de demostrar su amor y cuánto les importas, se te dificultará registrarlos.

Sentimiento de soledad o vacío: en caso de conflictos internos sin resolver como abandonos, inseguridades, sensación de inferioridad o similares, estás conviviendo con un agujero emocional que nada ni nadie llenará, aunque tengas una familia numerosa o muchísimos amigos y una vasta vida social. El primer paso es enfrentar y resolver esta necesidad de tu espíritu y así podrás hacer uso de tu capacidad para apreciar lo que tienes.

Amistades que ya no lo son: en muchas ocasiones, quien consideramos un amigo o una amiga nos ha defraudado y ha roto códigos en los que nosotros creemos. Entonces, por más que lo intentamos, no pudimos volver a depositar nuestra confianza en su persona. Es obvio que en su compañía no vas a sentir la contención de otros tiempos y es posible que surja un atisbo de soledad, en remembranza de lo que fue y ya no es en ese vínculo.

Estar con la persona incorrecta: quizá tu pareja no te hace feliz, por la razón que fuera (no siempre se debe a una característica negativa, puede haber incompatibilidad, haber crecido en direcciones que ya no convergen, haber perdido el interés, etc.), además de las conocidas de malos tratos, opuestos a los que te mereces.

Estar en un entorno en el que no te sientes a gusto o en una situación inadecuada: si aceptas un entorno que no deseas pero que toleras porque “me castigan pero tengo que aguantar por el bien de la familia”, “es lo que hay”, “así se dieron las cosas” o “ya se va a separar”, por más que parezca que estás en pareja o que eres el miembro de una familia dichosa, llega un momento en que ya no se puede tapar el sol con un dedo. Eso, sin lugar a dudas, hace aflorar la soledad.

Que tu pareja te preste poca atención: muchas veces nos quedamos dando vueltas en círculo en los reclamos (“ya no salimos como antes”, “cada vez tenemos intimidad más espaciada”, “prefieres a tus amigos/familia de origen antes que a mí”, etc.) en vez de dejar de quejarnos y de asumir una posición proactiva que nos permita comenzar a emerger, con acciones determinadas y con un propósito claro.

En todos los casos, aceptar la realidad y empezar a tomar decisiones basándonos en ella es una de las llaves que puede ayudarte a despedirte para siempre de la soledad en compañía y a darle la bienvenida a sentimientos renovados y contenedores.

Lectura relacionada: ¡Esta es mi familia!





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10 comentarios en “Soledad en compañía”

  1. Inés
    octubre 29th, 2013 a las 11:31

    Merlina,

    hace unos días un debate muy interesante entre profesionales donde se estaba rumiando en un interesante clima de diálogo, que los conocimientos o procedimientos, solamente cumplen una función de proveer y contener la realidad pero no son los que operan el real cambio que se busca para la conquista de la salud.

    Y que éstos se producen solamente en cómo se establecen las relaciones en el cuidado a otro.

    La inmensa cantidad de experiencias que tengo en mi haber personal y profesional, más otras muchas en las que fui testigo de los acontecimientos protagonizados por otros, me permitió aportar hechos en los cuales se terminaba de comprender, podríamos decir cumplieron una función de complementariedad.

    Las sonrisas y gestos de aprobación me lo confirmaron, aún es una realidad que necesita ser incorporada en la propia experiencia. La vida forma parte del conocimiento !

  2. Inés
    octubre 29th, 2013 a las 11:33

    Y cuando no es así, más de una vez nos ingresa a una trampa, permite justificar el alejamiento del dolor que implica el desenraizamiento del real cambio, el cual es necesario sostener en el tiempo hasta el nuevo enraizamiento, por que es un proceso gradual.

    Y lo que no llegué a expresar en ése ámbito, por que es un paso más adelante, comprobado en la experiencia personal y comunitaria, es que cuando se produce la reciprocidad …ya se está en el camino de conocer la novedad que nos da la realidad, también nutriendo el conocimiento.

  3. Inés
    octubre 29th, 2013 a las 11:37

    Y el dolor del abandono que algunos llegamos a vivir por implicarnos por amor, en la inclusión de los excluídos por haber sido victimarios – víctimas, entra dentro de un misterio existencial que hoy comprendí, solamente es necesario aceptar y no detenerse a querer entender lo que no se puede comprender.

    Un misterio existencial al cual solamente ingresé en algunos momentos de la vida, cuando se dio la reciprocidad en el respeto a cada uno y cada cual. Iguales y diferentes, una dinámica en la cual no se es estafa mutua cuando se vive la unidad.

  4. Inés
    octubre 29th, 2013 a las 11:42

    Experiencia en la cual hay entrega gratuita sin especulación y también renuncia a algún deseo……. para encontrarse con otro elixir.

    ¡ declamándola ! como infantilmente lo hacen, no solamente muchos politicos en períodos electorales, no pasa nada.

    Una experiencia que aún estando sola, no se experimenta la soledad.

    Otro abrazo, gracias y mucha suerte.

    Inés

  5. flexfusion
    octubre 29th, 2013 a las 12:37

    Hola Merlina. La soledad es polifasética. Como bien dices, una persona puede estar rodeada de personas, amigos-amigas, familiares e incluso hijos, pero se siente sola o solo. Creo que cada uno de nosotros tenemos en cierto grado nuestra soledad. La soledad es un estado. Uno puede elegir estar solo o no. A veces buscamos la soledad para reflexionar aunque a veces es una manera de escapar de ciertas cosas. Si la soledad la manejamos nosotros, es decir, somos nosotros los que elegimos estar o no solo, es algo natural y respetable. El asunto es cuando sucede al revés, es decir, cuando la soledad se produce a causa externa y no deseada por el individuo. Esto lo afecta severamente y lo condiciona a estar triste y relegado.
    También creo que nadie tiene la totalidad de la plenitud. Algunos, me incluyo, estamos solo de “pareja”, es decir, carecemos de tener la compañía de alguien afin, pero eso no da drecho a etiquetarnos de “Solos o Solas” como suelo ver en muchos artículos que tratan el tema. Mucho se van por las ramas o lo interpretan por ciertas aristas y a veces no llegan a fondo del mismo y de hecho si lo hicieren, el autor terminaría por escribir más de una obra, seguramente.
    Resumo. Yo vivo solo. Tengo familia y un hijo. En ese sentido si soy feliz y no me considero solo o abandonado que ese es otro sentimiento que a veces se lo asocia a la soledad. En este momento si me siento solo debido a la falta de una “compañera” en mi vida. No se cuál será mi destino. No pierdo las esperanzas de poder relacionarme con ella, si aparece alguna vez en mi vida, pero también sigo en mis proyectos personales y mi profesión. La vida continua y es mejor estar mentalmente preparado en que este encuentro, este progreso, etc., sucederá pronto que estar especulando en función a los hechos fortuitos que nos suceden en nuestras vidas. Una mente ocupada con proyectos e ilusiones, tiene seguramente garantizada la felcidad y el éxito. Solo hay que ser optimistas, firmes y rodearse en lo posible de verdaderos amigos o amigas y disfrutar la vida. Esta ilusión en la vivimos requiere de un alfarero para que la moldee y esos alfareros somos nosotros mismos.
    Saludos,
    :)

  6. Osvaldo
    octubre 29th, 2013 a las 14:32

    Es horrible sentirse en soledad estando casado!

  7. Kuna
    octubre 29th, 2013 a las 15:56

    Muy aleccionador. Gracias Merlina…

  8. Rosa
    octubre 30th, 2013 a las 7:53

    Mejor solo que mal acompañado!
    Si te sentís solo en compañía, algo importante pasa…
    Saludos

  9. Luis
    octubre 30th, 2013 a las 13:39

    Como siempre y oportunos son tus consejos, Que Dios te siga bendiciendo con mas Sabiduria para que nos compartas tus conocimientos.
    Saludos cordiales
    De tu amigo Luis

  10. Leticia
    marzo 20th, 2017 a las 16:00

    Muchas gracias Merli, siempre es un gusto leerte

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