27

jun

Malas reacciones

Artículo publicado por Merlina Meiler

malas reacciones

Muchas malas reacciones están basadas en algo totalmente distinto a lo que las produce.

Vemos a alguien irascible (jefe, pareja, hijo, amigo), que estalla sin motivo aparente. Contesta mal por el solo hecho de hablarle y consideramos que su conducta es desmedida en relación con lo que hemos dicho o hecho.

Yo veo dos posibles motivos para estas actitudes:

1 – Si este comportamiento es habitual, entonces la persona es maleducada, agresiva y poco respetuosa. Su modus operandi es maltratar verbalmente al resto y así obtener lo que quiere (si este es el caso, la mejor opción es abstenerse de su presencia lo máximo posible o poner la mayor distancia que se pueda).

2 – Si alguien de vez en cuando tiene exabruptos que parecen exagerados en función de lo que los ha provocado –y aquí sí que estaríamos enmarcados prácticamente todos, en algún momento o circunstancia–, se trata de personas que solo algunas veces tienen conductas que parecen distar o incluso no tener que ver con lo que las ha provocado.

Quién no ha contestado de manera indebida o desmesurada a alguien y después se ha quedado pensando en por qué ha dicho palabras o tenido actitudes que no tenían correlato con el asunto en sí mismo.

En estos casos, considero que, efectivamente, la reacción no fue generada por lo que sucedió, sino por otro hecho aún pendiente y que nos afecta.

Puede suceder que haya alguna circunstancia actual que nos preocupe o nos afecte en cierto grado y, al no encararla de la manera debida, busca su forma de exteriorizarse por otro lado. Nuestra capacidad de actuar en función del estímulo producido está afectada y reaccionamos mal ante cualquier contratiempo o pensamiento diferente a los nuestros, que no nos gusta o que no esperamos. Es el típico caso de estar muy pendientes de algo o de estar molestos/enojados con otra persona sin poder decírselo, y nos desquitamos con el primer ser que aparece, de un modo impensado.

Este tipo de reacciones también puede estar motivada por algún problema sin resolver del pasado que volvió a presentarse o fue recreado en el presente por lo sucedido: por ejemplo, algo te hizo acordar (consciente o inconscientemente) una situación dolorosa o incómoda, y la única manera que tienes de lidiar con ello es encerrarte en ti mismo mediante el malhumor y una barrera verbal poco amigable para los demás.

La próxima vez que tengas (o alguien de tu entorno presente) una mala reacción, presta atención a las razones subyacentes para ponerle el punto final al tema con un resultado bueno y positivo.

Lectura relacionada: Reacciones infantiles





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2 comentarios en “Malas reacciones”

  1. Servicio publico de empleo
    junio 27th, 2016 a las 23:30

    Sin duda estamos en el día a día expuestos a malas reacciones , reaccionamos negativamente debido a una mala impresión digerida, es como cuando cae una piedra en el agua la cual causa muchas ondas en un principio lo cual sería la reacción, si por el contario detuviéramos la piedra con alguna malla entonces no caería en el agua y no produciría dicha reacción, de esta manera nuestra mente no digiere bien o no procesa bien las impresiones del día a día lo cual causa en nosotros malas reacciones y actos equivocados.

  2. ELENA BARRI
    junio 28th, 2016 a las 11:50

    Hola¡ Breve, claro y substancioso como siempre. Muchas gracias y un beso, saludos desde México.

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