Hace pocos días murió una mujer española de 70 años que, por técnicas de fertilización asistida, fue madre a los 67 años. Dejó huérfanos a sus gemelos de apenas dos años y medio de edad.
Los especialistas de la clínica de EE.UU. donde la inseminaron artificialmente indicaron que en el caso de mujeres solteras su límite para realizarles el tratamiento es de 55 años y que ella les había mentido acerca de su edad. (Nota sobre el tema acá).
Todas las personas y las parejas tienen el derecho de ver coronado su deseo genuino de ser padres, de procrear. Gracias a la ciencia, ha habido grandes avances en este campo, y quienes por problemas médicos hace algún tiempo veían imposibilitado su sueño de armar su propia familia, hoy en día tienen cada vez más oportunidades para transformar este sueño en realidad mediante un tratamiento. Asimismo, hay una tendencia creciente a retrasar la edad de ser padres, y esto influye directamente en las mujeres, quienes con los años vemos mermadas nuestras posibilidades de quedar embarazadas naturalmente.
Creo que estas prácticas de fertilización deberían estar reguladas de manera tal de favorecer ampliamente a quienes desean emplearlas, y volverse más accesibles en términos económicos, ya que su costo aún es muy elevado. Pero, en muchos países la edad límite para recibir estos tratamientos no está regulada. En España, por ejemplo, la Ley de Reproducción Asistida sancionada en 2006, permite que las mujeres se puedan someter a estas técnicas “hasta el final de la vida reproductiva”. Este tope genérico da lugar a interpretaciones variadas.
En cierto punto de nuestra vida, la expectativa de vida es menor, y la calidad de atención permanente que podemos brindarle a un bebé también suele ser menor. Utilizar las bondades de la ciencia del siglo XXI para exponer a niños a quedarse sin padres a muy corta edad es, según mi punto de vista, no pensar lo suficiente en ellos ni en su futuro o bienestar.
¿Crees que debería tener un límite de edad la posibilidad de ser madre? ¿Cuál sería este límite?