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may

Desorden

Artículo publicado por Merlina Meiler

desorden 1

Me he dado cuenta de que hay distintas clases de desorden.

Y que unas se pueden aplicar a las otras para mejorar no solo la convivencia, sino también la tranquilidad interior.

Durante años me han “acusado” de ser desordenada. Cuando era una niña, en mi clóset, la ropa estaba mal doblada o se caía al abrirlo… Bueno, a decir verdad, esto no solo me pasaba de “pequeña”. Yo entendía en líneas generales lo que se requería que hiciese (doblar, colocar una prenda arriba de la otra, sacar una con cuidado para evitar que se arruguen las demás), pero me resultaba difícil sostenerlo en el tiempo.

Por otro lado, en mi vida universitaria y luego laboral, siempre he sido bastante prusiana con respecto a mis obligaciones. Mientras estudiaba, jamás se me hubiera pasado por alto la entrega de un trabajo práctico –mucho menos un examen–, y siempre supe dónde estaban los libros/apuntes que precisaba.

En mi vida profesional, nunca entregué algo después de una fecha límite, me resulta muy fácil encontrar los documentos que necesito (aunque tenga varios encimados), tengo listas de cosas por hacer por día/semana, también uso una lista para ir al súper, la que voy armando diariamente según lo que falta en mi casa. Hasta agendo en mi teléfono todos mis compromisos futuros con alarmas, para que me recuerden el evento un día antes y así estar bien preparada.

También tengo una escala de valores muy clara y me resulta sencillo tomar decisiones basándome en ella.

Ahora, mis clósets están más prolijos que cuando era una niña, aunque muchos de ustedes tal vez no compartirían este punto de vista completamente :)

Mis conclusiones son:

Todos somos desordenados en algún área de nuestra vida (objetos, responsabilidades, prioridades, etc.).

Por consiguiente, es seguro que seamos ordenados en otra/s.

Tal vez tu primer instinto sea decir que no, pero piénsalo dos veces y habrá algún aspecto en el que te encuentres “en la vereda de enfrente” a lo que habitualmente consideras.

Amigarse con el desorden propio es una buena manera de reconocerlo y de entender que si somos capaces de encontrar el lugar que le corresponde a algo (sea tangible o no), bien podemos hacerlo con la mayoría de las demás cosas.

Cuando el orden o el desorden alteran la convivencia (se trate de adolescentes o de adultos desordenados o con una idea del “lugar que le corresponde” a cada cosa diferente al nuestro), gritar o enfadarse no dará ningún resultado positivo, ya que en general se trata de conceptos diferentes de lo que el orden significa. Hay gente a la que no le molesta una cama sin tender durante todo el día y a otra no se le pasa por la cabeza algo semejante.

En estos casos, la solución más inteligente es sentarse a hablar tranquilamente e intentar llegar a un lugar común (es muy probable que ambas partes tengan que hacer concesiones para esto, incluso cuando se trata de padres e hijos). Una manera de hacerlo en este terreno podría ser: “ocúpate a tu manera de ese clóset/tu escritorio, pero cuando entre a tu cuarto quiero que esté ordenado de esta manera” (explica tu idea de lo que deseas con claridad: sin objetos en el piso, con la cama tendida, la ventana abierta para que se oree, etc.)

En el caso de adultos, el concepto es el mismo: lograr a un acuerdo que conjugue las dos ideas de orden para que todos se sientan cómodos.

Con respecto al orden interno, para mí es la base para que todo lo de alrededor funcione en armonía. Bien vale la pena dedicarle unos minutos.

Lectura relacionada: Los estantes





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4 comentarios en “Desorden”

  1. nacho
    mayo 26th, 2016 a las 15:45

    La prolijidad es necesaria, sin dudas, entre otras cosas permite detectar errores/pérdidas de aceites en maquinarias, oxidaciones en soportes metálicos como puentes, etc. Errores que podrían costar vidas. A nadie le gustaría entar en un quirófano y ver que es un desorden total, pero antes uno tenía un teléfono con el cual sólo podía hablar, ahora se pueden hacer muchísimas más cosas. La mente humana no es uni-dimensional. La prolijidad, el orden, no siempre implica “estar bien de la cabeza”. Puede también implicar la incapacidad para atender diversas tareas a la vez. Al hombre se lo suele tildar de ser “mono” y a la mujer de “multi” – creo que hay algo de cierto, por eso los hombres podemos pasar horas y horas con un video juego y las mujeres cocinar, hablar, atender a los chicos, escuchar la radio, etc. Pero al final del día, que el orden/la vocación por la estructura no nos haga perder de vista lo “que está afuera”. Un poco de caos ordenado no viene mal. Saludos, de un desordenado estructural!

  2. Ana
    mayo 29th, 2016 a las 14:45

    No me gusta el desorden externo ni interno, por lo menos trato de manejarlos

  3. Gladys
    mayo 30th, 2016 a las 8:35

    Yo sabia q aca llegábamos jaaaa, desorden interno y externo de uno.y a mi entender ahi si como no vemos el desorden interno, salvo q el individuo muestre cosas .o sepa manejarlo bien o sea manipular la situacion.desorden externo la no socialulizacion con sus pares, el contra, criticon, el q busca siempre un conflicto si me pone mal. pero trate mu ho de ayudar personas asi.q dividieran su mente en un cuadrante,y como ordenas tu casa, ordenar los ambientes de la casa, sacando lo q no sirve y reciclar ideas. programar , anotar.no hay orden interno y externo perfecto. pero tratar de convivir con el afuera, y no decir a mi me dejan afuera. y si la gente esta con muy pocas pulgas.por problemas dd ellos y por no detenerse a pensar si el desordenado fuese esa persona.Pasa en todos lados en la adolescentes, en grupos de padres , en chiquitos q xr xulpa de los grandes estan solitos.es un tema Merlina.La vida cotidiana es un tema.y lo vemos dia a dia.
    besotesss inmensos!!!

  4. Angélica
    junio 8th, 2016 a las 10:12

    Que es desordenado? Yo lo veo de está manera ahora. Si alguna vez aplique la de luego lo acomodó, lo hago después pero todo con el tiempo cambio y en mi desorden encontré un orden, incluso comprendí mal el concepto al querer ser como otros. Manten tu cama hermosa, sienta te correctamente en verdad lo intente pero me confundía hasta que comprendí lo que quería. Qué resultados quiero obtener cuando hago esto o aquello así es como funciona. Hay una lógica y llegó al mismo resultado, en tiempo y forma aunque no se entienda.
    Gracias como siempre.
    Estas lecturas completan o refuerzan algun tema en especial.

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