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Dic

Cerrando ciclos

Artículo publicado por Merlina Meiler

200368976-001

Comienza diciembre.

Aunque aún no lo hayas internalizado del todo y te parezca que los días y las semanas han pasado volando, llegó el último mes del año.

Es el momento ideal para cerras etapas y situaciones inconclusas.

La mejor decisión que puedes tomar en estos días es comenzar el nuevo año sin cargas innecesarias.

Liviano.

Más saludable.

De mejor humor.

Habiendo dejado de arrastrar penosas situaciones solucionables.

Y por sobre todo, con la satisfacción de haber concluido asuntos pendientes y de disponer de toda tu energía para concretar muchas metas y muchos sueños durante el nuevo periodo de 12 meses que está por comenzar.

Para lograr esto, te propongo que elijas uno o, como máximo, dos temas que sabes que están minando tus fuerzas y tu capacidad de vivir tranquilo y de disfrutar de todo lo que te rodea.

Aquello que no te permite alcanzar la paz que desearías y que sabes que has estado postergando por la razón que fuera.

Que se interpone entre tú y la necesidad de un punto final real.

Resuelve tomar el toro por las astas y sentarte a hablar con esa persona en tus propios términos.

Ten en cuenta que puede ser una reunión “unilateral” en la que él o ella sigan con su rollo, sin tener en cuenta tu punto de vista y sin escucharte (como probablemente lo hayan hecho en múltiples ocasiones), y no entren en razones.

Aunque eso es secundario, porque aquí lo primordial es que tú puedas finalizar un ciclo. Conque le pongas un tope al drenaje de tu energía, sentirás el alivio de haber hecho lo correcto.

No es necesario que les aclares nada ni que hables de más. Tampoco que busques excusas para explicarte ni que disfraces lo que sientes: lo fundamental es que te mantengas firme en tus convicciones y en tus palabras, y que no vuelvas a caer en el juego de los demás, sino que bailes al son de tu propia música.

Como siempre, la reacción de la otra persona ya no depende de ti. Puede ser similar a la que ha tenido hasta ahora (igual, aminorada o potenciada) o diferente, con un nuevo intento de “más de lo mismo”.

Pero si tienes en claro que los pasos que estás dando están dirigidos a soltar aquello del pasado que te viene reteniendo y fastidiando, sin permitirte avanzar, estarás en el camino adecuado.

Ten el convencimiento de que ya has hecho todo lo posible en su momento y que ha llegado la hora de liberar espacio para lo nuevo (y bueno) por venir en 2015.

Lectura relacionada: Soltar





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6 comentarios en “Cerrando ciclos”

  1. Piero
    diciembre 1st, 2014 a las 10:18

    Felicitaciones! Cada vez están mejores sus temas, soy su fiel admirador.
    Un abrazo,
    Piero

  2. Angie
    diciembre 1st, 2014 a las 10:47

    Cerrando ciclos, es lo mejor que uno puede hacer para poder avanzar…aprendí que las cosas pasan para nuestro progreso..es mejor dejar todo aquello que nos puede estancar..grazie 🙂

  3. Maite
    diciembre 1st, 2014 a las 11:35

    Es verdad, es como volver a encontrarnos, sobre todo si hemos tratado de cerrar bien el ciclo, pues entonces nos sentimos orgullosos de nosotros mismos.
    Gracias Merlina.

  4. Atenea
    diciembre 16th, 2014 a las 10:34

    Solo festejo el final de un año ,y me fijo las metas para el que comienza y dejo que cada uno lo pase donde quiera, al igual que yo. Beso enorme

  5. Inés
    diciembre 30th, 2014 a las 9:54

    ¿ Cómo cerrar un ciclo que implica toda la vida personal, familiar, comunitaria y la vida intrageneracional ?
    No es fácil, hubo mucho bajo la alfombra que condicionó….. inconscientemente y mi sensibilidad captó.
    Reconocer la cizaña que creció con el trigo y convivir con ello conscientemente pudiendo discernir para ser libre…. una experiencia que recién inicié a los 50 años.
    Aunque reconozco que el elegir vivir una espiritualidad colectiva en diálogo con la cultura contemporánea, cuya característica es la unidad, permitió enraizarme en el entramado existencial más profundo de nuestra humanidad, dónde el alma y el cuerpo son una unidad y la dinámica de encontrarnos en nuestro ser, cuando reconocemos al otro como nuestro hermano, actúa aún no seamos conscientes de ello.

  6. Inés
    diciembre 30th, 2014 a las 10:10

    La realidad que junto a otros me permitió bajar de la montaña mirando el cielo.
    Perdiendo la desesperación de lo escabroso del camino, aunque sin dejar de recorrer ninguna quebrada u obscuridad …… por que el amor inmenso de un Dios Padre – Hijo y Esposo, a todos, siempre estuvo presente dando fuerza, enseñándome a amar y no perdiendo la capacidad de soñar ……y respetando mi libertad, ya que es la única posibilidad de ser Su tú.
    La única diferencia con otros muchos es que abrí mi corazón para recibirlo.
    Hoy, ya adulta, el ser consciente de tantas omisiones de otros y propias, reconociendo – aunque también dejándola expresar – a mi niña interior, puedo reconocer la belleza que existe en cada situación y en cada persona…..la novedad de encontrarla juntos y ponerla a luz.
    Es mi compromiso. Luego cada uno reconocerá o no. Ya es cuestión de ellos, no es mi responsabilidad .
    Es lo que estoy aprendiendo ahora, justamente ahora.
    Quizás el aprendizaje necesario para cerrar éste ciclo…..
    Esperemos que sea así, haré mi parte para que se realice… ya lo estoy haciendo, al escribírtelo.
    buena semana

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