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Feb

Opiniones ajenas

Artículo publicado por Merlina Meiler

El otro día hizo 37 grados y algunos extras de sensación térmica.  La ciudad parecía emanar aún más calor de sus calles. Sofocada como estaba en mi coloreado vestido fresco, me llamó la atención encontrarme con una vecina que tenía puesto un pantalón de jean (mezclilla), una blusa y la frente llena de gotitas de sudor, muestra clara de cómo influía ese tiempo tan abrumador en ella.

Entonces le pregunté: ¿Cómo toleras esos pantalones gruesos con semejante calor?

Su respuesta: “La verdad es que no los aguanto. Pero tengo piernas tan feas… Hace 20 años que no uso una falda.”

Ya pueden imaginar mi contestación a semejante situación y las distintas opciones que le propuse (por ejemplo, faldas amplias o largas de telas bien finitas) para que se sienta mejor con sus piernas, para que se deshaga de la mochila que le implica la mirada ajena (“A esta altura, ¿a quién le importa lo que digan los demás? Si siempre van a hablar…”)  y trate de encontrar solaz en situaciones como esta (y seguramente, en otras similares que también debe de estar padeciendo).

Y me quedé pensando…  Para ella, es más importante “el qué dirán” que intentar gozar de cierto bienestar  en caso de clima extremo.

Además de no darse su lugar ni de priorizar sus necesidades, esto implica estar demasiado pendiente de lo externo, a punto tal de relegar lo que nos corresponde o lo que nos haría bien en función de lo que suponemos que los demás esperan de nosotros (y digo suponemos porque, en la enorme mayoría de las circunstancias, no hay pautas 100% estrictas sobre cómo vestirnos o expresarnos o en las cuales basar nuestras decisiones).

Obviamente, este tipo de conducta suele implicar mucho más. Me pregunté a mí misma en qué otros momentos mi vecina cederá más de la cuenta para no confrontar o para agradar a cualquier costo. Qué decisiones personales importantes habrán quedado relegadas por lo que ella considera que es necesario que haga (o que no haga).

Tener el foco de nuestra atención en el afuera (en vez de en nuestro interior, priorizando nuestros deseos y necesidades) da lugar a desarreglos varios y a que nos dejemos de lado o nos pospongamos debido a que valoramos más la mirada ajena que la de nosotros.

La gente siempre va a opinar. Torcer nuestra voluntad a su merced por el solo hecho de ser aceptado es una elección posible, pero nada saludable.

Escuchar el punto de vista ajeno, respetarlo y luego pasarlo por nuestros propios filtros para ver si se ajusta a nuestras creencias y necesidades y tomar –si queremos- lo que nos resulte beneficioso redundará en nuestro bien personal.

De ti depende tener la vestimenta apropiada  y cómoda el próximo día de calor extremo o la agobiante y que supones que los demás prefieren para ti. ¿Cuál elegirás?

¿Cómo reaccionas ante las opiniones ajenas?

Lectura recomendada: Sé quien eres





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22 comentarios en “Opiniones ajenas”

  1. Ignacio
    febrero 7th, 2013 a las 10:09

    Merlina, me gusta mucho lo que escribis.

  2. Angel
    febrero 8th, 2013 a las 6:52

    Muy bueno.
    Saludos, que tengas un buen dia.

  3. Ester
    febrero 8th, 2013 a las 7:03

    Gracias Merlinda seguire tus consejos, en eso estoy enfrentando las cosas y dejando que fluyan, tratando que no me dañen, gcias nuevament un abrazo Ester

  4. Clara
    febrero 8th, 2013 a las 7:31

    Gracias Merlina Que Dios te de sabiduria y te bendiga

  5. Gerardo
    febrero 8th, 2013 a las 7:39

    Gracias por todos tus mails.
    Feliz 2013.

  6. Sergio
    febrero 8th, 2013 a las 10:19

    El concepto de amor a uno mismo basicamente tiene que ver con: 1) aceptarse, 2) enriquecerse y 3) darse.
    Dentro del 1) veo el tema por vos planteado con esta señora conocida, ya que aceptarse implica a su vez dos temas, a) conocerse y b) valorarse.
    Al conocerme y reconocer que estoy pendiente de la mirada de los demas, puedo ejercitar buscar de la mano de b) o sea valorandome (dandome algun mensaje interno diciendo: «porque no me gusta que me vean las piernas tampoco la pasare mal»
    La falta de amor a uno mismo puede hacernos vivir para los demas!
    Poniendose ese vestido fresco y largo y mirandose al espejo con alegria seria salir con actitud mas segura con un mimo hacia ella misma, buscando al mirarse en el espejo «su propia aceptacion» hasta mandandose afirmaciones positivas de «diosa, con este look hoy matas» ¿no?
    El amor a uno mismo, la propia aceptacion de sus fortalezas y sus debilidades y su propia valoracion estarian conformando una autoestima alta que sacaria el foco del otro para vivir una vida menos dependiente del que diran, que como vos bien decis «siempre diran», al menos esta vez que ella priorice «el como me sentire» y si eso pasa en su espejo y por sentirse mejor ella se acepta y se valora mejor, su actitud sera gozar de mayor libertad e independencia!
    Beso

  7. CORINA
    febrero 8th, 2013 a las 10:28

    TODO LO QUE LEI ME PODRA AYUDAR A TRATAR DE MANEJAR UNA SITUACION QUE QUIERO SE SOLUCIONE CON MIS DOS HIJOS

  8. Flor
    febrero 8th, 2013 a las 11:01

    Hola Merlina,
    Como todas las veces acabo de leer tu correo de hoy, y en el soportar el calor de esa Sra. me recordé soportando cosas…

  9. Adelina
    febrero 8th, 2013 a las 11:06

    A esta altura de la vida…. nada!

  10. Inés
    febrero 8th, 2013 a las 11:26

    Merlina, sos la expresión del sentido común., pero…. si bien acuerdo con todo lo que afirmás no te olvides que estamos MUY INFLUIDOS por una cultura que – fundamentalmente a las mujeres- nos manda CONTINUAMENTE mensajes sobretodo televisivos, vía on line o radial glorificando el aspecto externo de la mujer, su estética, lo inconveniente de mostrar que los años han pasado- y que se note- en una palabra no estar re bien a las 80 años., en fin que te voy a contar del bombardeo continuo hacia una población que desde los anuncios de la calle y el modelo estético imperante te presionan continuamente., para desafiar este paradigma hay que vencer los propios prejuicios que a veces vienen de nuestra infancia cuando nuestros padres- sin que haya culpa en esta apreciación sobre éllos- si eramos bonitos e inteligentes nos ponderaban y nos daban mas alas ante las visitas y quien nos dijera lo bonitos o despiertos que eramos., por el contrario si no eramos muy agraciados o inteligentes de niños se hacía exactamente lo contrario a lo indicado…. se nos hacía notar nuestra carencia momentánea de belleza y/ o torpeza.

  11. Inés
    febrero 8th, 2013 a las 11:30

    Yo recuerdo de niña ser muy delgada y recibir de mi padre el mote de » lagartija» y no precisamente orgulloso mi padre, o » burra » cuando no entendía algún problema que él con poca paciencia me trataba de explicar, ante su actitud me ponía mas nerviosa y directamente se me nublaba el cerebro. Estamos en la decadencia de una cultura., yo a veces escribo en yahoo respondiendo con altura y argumentos a las noticias que sistemáticamente la Nación expone todas del mismo lado- el opositor- y veo para desgracia de esa gente que responde las barbaridades que escriben, porque me estoy yendo para cualquier lado, pero todo tiene que ver con todo, no se exponen argumentos, desde un primitivismo tipo primates se insulta y como yo expongo, PROPUESTAS, CRITICAS CONSTRUCTIVAS.

  12. Inés
    febrero 8th, 2013 a las 11:33

    Nadie pretende que todos pensemos lo mismo, pero cuando ves las expresiones, el bajo nivel, bajísimo de las respuestas a notas recogidas todas sin tener la mínima ecuanimidad, pienso que yo hago lo mejor que puedo, tengo mis errores y si bien es cierto lo que exponés hay mucha gente receptiva al mensaje del consumismo de toda índole, » belleza», política etc. etc. Hay que tener bastante personalidad para salir del estereotipo y no es demasiado fácil, quizás en el caso de la vestimenta pueda tener soluciones, pero yo a veces me encuentro con amigas que parece que se agarran la cola como el perro y me doy cuenta que cuando no te hace el clic a vos, te escuchan y siguen con lo mismo.

  13. Inés
    febrero 8th, 2013 a las 11:36

    Ojo que no estoy pontificando, yo que soy super blanca tengo mambo con mis piernas que no tienen várices pero reconozco que no lo tengo superado. Besos, sos muy importante para un montón de gente que tiene la fortuna de leer tu sensatez.

  14. Carmen
    febrero 8th, 2013 a las 12:00

    Hola mi querida Merlina un gusto ver tus mensajes… Dios te bendiga….

  15. Jenny
    febrero 8th, 2013 a las 12:14

    Muy identificada con el tema, a ver si doy ese paso

  16. Tatiana
    febrero 8th, 2013 a las 12:17

    Estaba leyendo tu último post «Opiniones Ajenas» y la verdad que me senti un poco identificada con una parte de tu ejemplo, no porque me interesen las opiniones ajenas, si me pasa que mas de una vez no puedo usar esos vestidos tan frescos porque he aumentado de peso considerablemente y se me hace muy dificil bajar. Lamentablemente mi cuerpo es una pera! y mis piernas no me permiten usar polleras o vestidos, tan bonitos y frescos!no se trata de una cuestión de que si son feas o no, si me pongo polleras me lastimo cuando camino y rozan las piernas! Me encantaría poder usarlas, de hecho ni bien puedo me pongo bermudas. Bueno, solo te queria comentar que algunas veces, no nos importa el «que diran», no podemos usar lo mismo que las chicas mas flacas. NO hay talle especial en todos lados je Saludos!

  17. Natalia
    febrero 8th, 2013 a las 12:30

    muy poco me importa «el que diran» vivo y dejo vivir

  18. josefina
    febrero 8th, 2013 a las 18:08

    Excelente punto, me cuesta pero a veces lo logro y me siento mejor

  19. Andrea
    febrero 9th, 2013 a las 1:38

    Sergio:

    Muy inteligente tu explicación, ojalá esta Sra. pueda ponerla en práctica porque si…., muy cierto lo que dices.y x q amarás al prójimo como a ti mismo, en definitiva somos parte de 1 Todo igual en distinto envase.

  20. FLOR
    febrero 9th, 2013 a las 13:08

    Hola Merlina
    Buen tema.
    Hay personas que solo les importa el qué dirán .
    Lo que a mi respecta me tiene sin cuidad lo que digan los demás . A veces me felicitan , me haeen un elogio lo que visto . En casa utilizo lo que me sienta más cómoda . Acá en Lima la calor es sofocante !!! Uso mi short,una blusita o polito delgado.
    Para salir trato de ponerme algo cómodo y fresco.
    Me acepto cómo soy , no tengo envidia, admiro las cosas buenas les levanto el ánimo ; aplaudo verlas bonitas , etc.
    E conclusión , me siento bien con lo que tengo y visto.
    Un abrazo
    Flor de María
    Huaral—-Lima…PERÚ

  21. Lucy
    febrero 12th, 2013 a las 8:34

    Hola merlina muy lindo el mensaje

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