12

nov

Solo dos minutos

Artículo publicado por Merlina Meiler

En este instante puedes hacer algo para mejorar tu calidad de vida. Para ser más feliz y dar un paso hacia un futuro más pleno. Sólo te llevará unos dos minutos.

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24

sep

Hombres mayores, mujeres menores

Artículo publicado por Merlina Meiler

En todos los tiempos ha sido muy común que los hombres se relacionen con mujeres que tienen la mitad de su edad. En la actualidad, no estamos exentos a esta moda que continúa tan vigente como antes.
Veamos algunos puntos a tener en cuenta de ambos lados:

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16

mar

La autoestima

Artículo publicado por Merlina Meiler

La autoestima es una percepción subjetiva sobre el valor que tenemos en la vida (que incluye nuestra manera de ser, nuestro cuerpo, nuestro merecimiento de cosas buenas y malas, entre otras cosas). Esta percepción es de suma importancia, ya que basamos nuestras conductas en el grado de autoestima que tengamos.

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30

ene

Mascotas, para ser más felices

Artículo publicado por Merlina Meiler

Nuestros perros y gatos (y demás animalitos domésticos), ¿aportan a nuestro bienestar emocional? Personalmente, diría que sí, me encantan los animales en general y mi mascota en particular. Este artículo es un extracto del que apareció en New Scientist y en el diario La Nación, y está escrito por Ewen Callaway. Trata sobre un estudio que da más luz al tema. Es ideal para quienes amamos a los animales, y también para quienes se sienten solos y buscan más compañía y mayor bienestar.

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3

dic

Sé quien eres

Artículo publicado por Merlina Meiler

¿Nunca sentiste que haciendo cierta cosa o diciendo algo en especial, de algún modo, te defraudabas? Hoy te propongo que ya no vuelvas a hacerlo, y que seas genuino y fiel a ti mismo, para acceder a una mejor calidad de vida emocional.

Algunas veces, ante dudas internas de qué hacer en ciertas circunstancias, pedimos consejo a otras personas. Esto es muy bueno y sano. Lo importante es, después de escucharlas, elegir desde nuestro propio punto de vista y asumir la responsabilidad de la decisión que tomemos.

Dejar que lo que otras personas nos dicen influya en nosotros, al punto de traicionar nuestra creencias, no es bueno. Si a otros les molesta lo que dices o haces, o lo toman a mal, están en su derecho, así como tú también tienes el derecho de expresar lo que te molesta o de no soportar situaciones que te generan sentimientos indeseables.

Dejar de lado lo que verdaderamente somos para agradar a otros o para ser aceptado tiene un costo demasiado alto, que no vale la pena pagar. Y, finalmente, el resultado nunca es el deseado, ya que es tanto lo que dejamos en el camino, que el objetivo alcanzado se desdibuja.

Sé fiel a ti mismo, siempre. Esto quiere decir, por supuesto, respetar a los demás al llevar a cabo tus acciones, tenerlos en cuenta, no hacer daño. Pero también, priorizar tus necesidades y tus deseos, y hacerlos valer de la mejor manera que puedas.

Hace algunos años leí una frase que me cambió la vida, para mejor. Dice que el 50% de la gente te va a querer, hagas lo que hagas, y el otro 50% de la gente no te va a querer, hagas lo que hagas. Entonces, lo mejor es que siempre seas tú mismo. En el corto o en el largo plazo, te lo agradecerás.



1

sep

Cambia de color ¡y mejora tu vida!

Artículo publicado por Merlina Meiler

Suele decirse que para modificar una situación problemática, hay que mirarla desde otro punto de vista. Esto es real, pero, ¿qué se puede hacer cuando estamos tan metidos dentro del problema, que nos cuesta mucho salirnos de nuestra posición subjetiva para observar lo que sucede, desde afuera? Te propongo algo bien simple, que da un resultado espectacular: un cambio de color.

Te explico brevemente de qué se trata: las submodalidades son los matices que tienen las cosas que vivimos. Pueden ser visuales (colores, formas), auditivos (sonidos) o sensoriales (sentimientos). Al modificar estos matices, cambia la representación interna de las cosas. Esto quiere decir que, por ejemplo, si un recuerdo te perturba, al cambiar tu representación interna, modificarás tu relación con ese recuerdo, ¡y dejará de molestarte!

¡Manos a la obra! Quiero que, en este momento, pienses en eso que tanto te molesta o te duele. Esa situación que se abre paso solita en tu mente, y no sabes qué hacer ni cómo comportarte. Quiero que, por última vez, la rememores tal cual es, con todos los detalles que puedas, durante un par de minutos. Fíjate si tiene sonidos asociados, voces, perfumes, sensaciones. Todo lo que aparezca, estará bien.

Ahora, mientras respiras tranquilamente en este lugar seguro donde estás leyendo este artículo, quiero que veas cómo esta situación empieza a perder color. Los bordes se van desdibujando, paulatinamente, el brillo se va apagando más y más, las formas se entremezclan, todo se va tornando blanco y negro, predomina el gris, y además, el sonido se va apagando hasta quedar totalmente callado.

Tómate el tiempo que necesites para hacer esto: es una inversión en tu calidad de vida.

Cuando visualices la escena en gris, ve sacándole el color hasta que quede en blanco, lo más posible. Con serenidad. Ahora, sobre lo poco que quede de la imagen anterior, imagina algo lindo que deseas que pase, con colores hermosos, formas nítidas, sonidos bellos, una sensación de felicidad interna, mientras respiras pausadamente. Quédate disfrutando de esta nueva imagen, ampliada, todo el tiempo que desees.

Espero que me escribas y me cuentes cómo te va hoy, mañana y en los días siguientes, con respecto a la situación modificada. ¡Este ejercicio da resultados maravillosos!



21

ago

Disfrutando el día de hoy

Artículo publicado por Merlina Meiler

Amanecer en Huatulco Hoy es un día hermoso, aunque no perfecto. En realidad, no sé si existen los días perfectos.

Hay pocas nubes, casi nada de viento, sólo una brisa suave, y la temperatura es muy agradable. ¡Es un día para disfrutar a pleno!

Pero el pronóstico meteorológico para mañana es devastador: caída de la temperatura, lluvias torrenciales, viento insoportable.

¿Qué decides hacer hoy?

¿Pasar momentos placenteros, aprovechar lo máximo que puedas este bienestar que se te presenta, disfrutar despreocupadamente, sabiendo que es probable que en poco tiempo el panorama cambie? ¿O te quedas en tu casa con amargura, lamentándote de lo que sucederá a partir de mañana?

No podemos manejar lo que acontecerá en nuestra vida en el futuro. Ni siquiera sabemos, a ciencia cierta, si lo que se pronostica, diagnostica o conjetura acaecerá, de la manera y en el período esperado (o imaginado).

Sólo tenemos el día de hoy, es nuestra gran certeza y la realidad que nos toca transitar. Enfocarnos en el ahora nos hará prevenir más de un dolor de cabeza, y contaremos con toda nuestra energía y claridad mental para abocarnos de lleno a nuestra vida.

Las pre-ocupaciones solo nublan el presente y nuestra visión sobre temas a disfrutar (y a resolver) aquí y ahora.

Mañana, nos tocará vivir situaciones diferentes.

Hoy, es un día único, irrepetible. Lleno de posibilidades. Con todas las variables a nuestro favor para que sea muy bueno.

¿Te lo vas a perder?



12

may

Amor y dolor

Artículo publicado por Merlina Meiler

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Te cuesta entablar una relación profunda con alguien, aunque lo que más desearías es tener una pareja estable con quien compartir tu vida y planificar un futuro de a dos. Pero la sola imagen de tan idílica situación te provoca miedo, inseguridad, te sientes demasiado vulnerable, temes sufrir… ¿sabes que tienes anclados amor y dolor en el mismo lugar?

Las experiencias traumáticas marcan nuestras vidas, tanto si las recordamos como si no sabemos qué las han causado. Son las tan conocidas “anclas negativas”: vemos una pintura que nos recuerda algún momento triste, o escuchamos una canción que nos trasporta a otra situación de dolor, incluso un perfume puede hacernos recordar a alguien que ya no está a nuestro lado. Algunas están muy marcadas y han sido provocadas por situaciones que tenemos muy presentes: la pérdida de un ser querido, un abandono, un engaño. Hay otras que no recordamos y que también tienen un efecto poderoso en nuestra manera de actuar aquí y ahora.

Quienes hemos pasado por tales experiencias desarrollamos la capacidad de disociarnos emocionalmente de situaciones difíciles o que de algún modo requieren de nuestro compromiso emocional, y así vamos creando la estructura de nuestra personalidad. Somos exitosos en distintas áreas de nuestra vida, como la profesional o la académica, incluso tal vez seamos populares con nuestros amigos o en la comunidad, pero carecemos de las herramientas necesarias para construir una pareja sólida porque nos da miedo o pánico sufrir si nos involucramos mucho con alguien desde el amor, ya lo hemos experimentado. Tenemos anclas que se disparan a nivel inconsciente, tal es así que al disociarnos de la idea del dolor que nos provocaría una ruptura o un engaño si entregamos nuestro corazón a otra persona nos estamos disociando de la posibilidad de enamorarnos plenamente. Nuestro inconsciente ancló amor y dolor simultáneamente en algún punto.

PASOS A SEGUIR

¿Cuál es el camino de retorno hacia una vida feliz y plena? Ya has dado el primer paso, te has dado cuenta, a nivel consciente, de lo que está sucediendo.

El segundo paso es el de volver a la situación anterior a la que te provocó que asociaras amor y dolor. O sea, ¿recuerdas como eras antes, cuando eras pequeño o más joven y no tenías estos conflictos? Lo que harás es volver a ese estado inicial de capacidad de amar, confianza y plenitud que en algún momento de tu vida tuviste y después las circunstancias te hicieron modificar. No es importante que recuerdes precisamente qué hecho lo produjo, es más, puede que consideres que es uno y tal vez la experiencia traumática fue otra que tu consciente no recuerda, pero que tu inconsciente sí.

Entonces, el objetivo es recrear tu capacidad de enamorarte plenamente, la tienes dentro tuyo, intacta, en un momento del pasado. Te propongo que mañana, solo por un día, recrees tu capacidad de sorpresa, de amar, de confiar que tenías cuando eras niño (o niña).Sólo mañana y por un día, abre tus sentidos, cree, confía, ama, sueña, ríe, disfruta…

¡Y comparte conmigo cómo te va!