Al principio, tus relaciones marchan sobre ruedas. ¡El amor, ah, el amor! Todo es color de rosa. Con el correr del tiempo, comienzas a ver en el otro, defectos que al principio no notabas. Desafortunadamente, la persona con la que te encuentras no es como realmente suponías, y te desencantas. Si esto te ha sucedido en varias oportunidades, tal vez sea recomendable que eches un vistazo a tus filtros perceptivos y los adecúes para lograr relaciones amorosas más duraderas.

