Cuando al separarse uno queda enganchado de alguna manera con su ex, suele usarse esta trilladísima frase. Es cierto que hay aspectos (buenos y malos) que quedan de la relación y se van disipando o cambiando con el transcurso de las semanas y los meses, pero hay un conflicto si con el tiempo, tienen prelación por sobre lo que ocurre en tu presente.
